ALBÓNDIGAS CON QUESO

Marzo 21, 2019

¡Un platillo ideal para los amantes del queso! Este es un plato familiar muy nutritivo y fácil de preparar, por esto te proponemos esta receta, para que la prepares y sorprendas a tu familia y a tus amigos.

Ingredientes:

Para 8 unidades

  • 150g de queso mozzarella
  • 500g de carne picada
  • 100g de pan rallado
  • 50g de harina de trigo
  • 75g de cebolla
  • 500ml aceite de girasol
  • Sal
  • Pimienta molida

Para la elaboración de este plato se utilizará, de preferencia, carne de cerdo, lo que sí es indispensable es el queso mozzarella para el relleno, de esta manera, cuando se coma cada bolita de albóndiga se sentirá el queso derretido que se mezclará armónicamente con la carne dando como resultado una mezcla de sabores inigualablemente.

Esta receta tiene una dificultad media, con un tiempo de elaboración de aproximadamente 40min, 10min de elaboración y 30min de cocción.

Preparación:

Primero mezclamos en un recipiente la carne picada con la mitad del pan rallado y la cebolla picada, sazonamos con sal y pimienta al gusto. Formamos unas bolitas de carne de unos cinco centímetros aproximadamente  (es opcional ya que depende de cada persona hacerlas del tamaño que desee).

Después de tener hechas las albóndigas procedemos a cortar el queso en cuadraditos para colocar un cuadradito en cada albóndiga. Es importante que el queso quede bien en el centro de la carne para que no se salga al momento de la cocción.

Batimos un huevo, pasamos cada albóndiga por la harina, luego por el huevo y finalmente por lo que queda del pan molido. ­Calentamos en aceite en una sartén y freímos las albóndigas por tres o cuatro minutos volteándolas a medio tiempo. Es importante que la llama de la estufa no esté muy alta para que las albóndigas no se quemen. A continuación colocamos todas las albóndigas en un refractario y horneamos a unos 180ºC por unos 15 minutos.

Y tarán, están listas nuestras albóndigas rellenas de queso, no olvides que puedes acompañarlas con salsa de tomate, ensalada o incluso con más queso encima de estás, y también con una copa de vino tinto. ¡Umm…qué rico!